lunes, 9 de enero de 2012

Algo más que Mayor de Edad



Pronto voy a cumplir 53 años y son muchas las cosas que me lo hacen saber: recibo correos electrónicos en los que los "amigos" me hablan de las bondades de pertenecer al colectivo de los cincuentones; me envían también archivos de imágenes en las que salen anuncios que se emitían por televisión o radio en mi infancia, o juguetes que me son muy familiares, o coleccionables, o recortables,...; me envían fotos antiguas o me cuentan anécdotas.

También yo tengo tendencia a recordarles a los demás que alguna vez he estado, aunque sea brevemente, en su camino; y los busco, como ellos a veces también me buscan, y los encuentro, como ellos a veces también me encuentran; y les recuerdo sus recuerdos como ellos recuerdan los míos, momentos felices y emotivos y otros menos.

Sí, voy a cumplir 53 años y me preocupa. Otras muchas cosas me lo hacen saber: cuando voy por la calle y mi mirada ya no se cruza con la de mujeres hermosas; cuando me cuesta trabajo cortarme las uñas de los pies; cuando en la ducha o queriendo acceder a algún objeto colocado en un estante alto levanto los brazos por encima de los hombros y siento en éstos una punzada aguda; cuando voy a leer algún libro, revista, o simplemente al sentarme ante la pantalla de mi ordenador; cuando en la cama cierro los ojos y no recuerdo nada más hasta por la mañana; cuando me da igual que la camisa que voy a ponerme esté mejor o peor planchada...

Pero hoy es un día especial; he leído un artículo que habla de un soldado al que durante su período obligatorio en el servicio militar en un acuartelamiento de Paterna, Valencia, le hicieron formar parte de un pelotón de fusilamiento que habría de asesinar a un joven soldado que había cometido un horrendo crimen en las personas de una madre y su joven hija, a las cuales había matado a golpes de azada. Horrendo asesinato, la verdad, y a pesar de que el abogado presentó certificados médicos que hablaban de disminución de facultades psíquicas, en el ejército de entonces solo te librabas por estrecho de pecho, pies planos o pariente/amigo de militar en un lugar clave o con, a su vez, amistades convenientes y bien situadas, y nuestro asesino asesinado no se salvó de su fusilamiento. El soldado que participó en el acto castrense de castigo se ha lamentado toda su vida de haber sido un convidado obligatoriamente obligado a formar parte de la parafernalia represiva del momento.

Yo sé que durante mi infancia y adolescencia se cometieron más atrocidades con visos de legalidad que concluyeron con el asesinato de personas culpables de delitos más atroces o menos, como ocurrió el 27 de septiembre de 1975, día en que fueron fusiladas 5 personas de Eta y Grapo acusadas de crímenes que más tarde se comprobó que no habían cometido. Es posible que en aquellos años yo pensara que toda esta represión estaba bien, que era algo que usaba la sociedad para defenderse de seres nocivos para la misma, pero si de algo me tengo que alegrar por estar cerca de los 53 años, es de ver muchas cosas de distinta forma a cuando era joven.

2 comentarios:

  1. Esa noticia la he leido yo tb hoy en el pais version internet dami!!!! Un fuerte abrazo y feliz cumpleaños "viejo" amigo

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  2. Te veremos en próximos episodios de cuéntame?? jajaj
    Desde la capital del mundo, un abrazo pisha!
    AUPA ATHLETIC!

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