jueves, 25 de diciembre de 2014

Verte y no verte



Verte y no verte
-divino delirio-
tormenta que pierde
mi corazón y mis ansias
en un profundo abismo.

Verte y no verte,
no sentir tu contacto,
saber que en mi alma
solo quedan silencios
voraces y amargos.

Verte y no verte
-divina pasión-
el deseo de tenerte,
tan sólo una imagen
que mi alma forjó.

Pasión y delirio,
sueño de siempre
o el sueño mismo.
Mi corazón que te siente...
Verte y no verte

miércoles, 23 de julio de 2014

Desnudándome




Sé que soy imperfecto, muy imperfecto, y eso lo he sabido siempre, casi desde que era un niño. Me cuesta trabajo comprender, asimilar, aceptar y recordar los aspectos negativos de la vida aunque los positivos los capte desde el primer momento. Las causas de una disputa, rencilla, enfado o posición encontradas, suelo olvidarlas a los 5 minutos de finalizado el debate. Me han de repetir las cosas alguna vez más que a otras personas para que las comprenda, no sé si eso es a causa de la claridad dialéctica del interlocutor de turno o de mi impotencia comprensiva, pero esta incapacidad se encuentra almacenada en el debe de mi intelecto.

Emocionalmente en algunas situaciones soy muy inestable: me afectan mucho los comentarios negativos y las críticas sin ánimo constructivo, aunque en casi todos los casos me acabe preguntando si el que lo hace me conoce lo suficiente como para hacerlo; me duelen los ataques a mi capacidad cognitiva sin que vayan unidos de algo de comprensión, afecto, estima y disculpa, no hablemos ya de sentimientos más profundos; me duele que aparezcan enemistades basadas en el partidismo, que en el momento que una persona tiene un desengaño, aparezcan "salvapatrias" argumentando su apoyo a una de las partes con frases que normalmente empiezan con un "pues a mí, en una ocasión...", "pues yo le escuché...", y otras frases análogas, pero lo que más me importa es que el interlocutor las crea sin contrastar.

Sufro mucho ante la adversidad emocional, que no física, y me como mucho el coco pensando el porqué de los ataques y críticas, que a veces me cuesta aceptar, lo reconozco. Pienso que algo que no empiece por un "mira, tengo que decirte algo que he apreciado y creo que debes pensar en ello, y es que..." o frases análogas, es más que nada una crítica sin ánimo constructivo y está totalmente falta de sentimiento emocional positivo hacia la persona.

Cuando mi mundo se tambalea, me cuesta mucho trabajo que mi brújula encuentre el norte, pero es que tampoco encuentro a muchas personas dispuestas a ayudarme a encontrarlo, y si lo intentan, se cansan cuando te han ayudado y vuelves a caer en el error. La causa principal sé que es mi incapacidad, pero a veces creo que yo, en mi caso, ayudaría a la persona afectada a buscar su equilibrio las veces que hiciera falta, que le daría mi mano y mi tiempo las veces que lo necesitara además de un abrazo de comprensión, respeto y cariño.

Reconozco que soy una persona rota, que necesito otra que sepa de costura y tenga tiempo y ánimos para entrar en faena, y eso es muy difícil y duro. El paño se deteriora doblado en una estantería, solo, plegado, deshecho... se va haciendo añicos, y la costurera que cose un trozo y ve que otro se descose, se desespera.

Pero también tengo cosas muy positivas, aunque no lo creáis. Soy una persona muy luchadora y a la que le gusta mucho manifestar sus sentimientos, que cuando quiere lo hace de verdad, que es incondicional, fiel y respetuosa, y que la misma sensibilidad que tengo para todo, hace que mis sentimientos sean muy profundos. Bueno, de lo positivo no voy a hablar más, no trato de venderme, y por si alguien cree que lo pretendo, le recuerdo que he empezado explayándome en los aspectos negativos de mi persona.

Y este soy yo a grandes trazos, sensible y humano. Mañana será otro día.

domingo, 4 de mayo de 2014

El mundo que estamos dejando a nuestros nietos



Puede ser una de las frases más dichas en las últimas décadas, quizá modificada con el sustantivo hijos en lugar de nietos como herederos de nuestra mala gestión, pero en definitiva, con el sentido peyorativo que le damos a las perspectivas futuras que tienen nuestros descendientes.

¿Pero es esto correcto? ¿En verdad lo estamos haciendo tan mal?

A mí siempre me ha costado trabajo, pero he tendido a asumir mis propios errores o actuaciones equivocadas, y he intentado corregir lo que se pudiese corregir sin menoscabo de la adversidad del resultado conseguido, pero lo que no estoy dispuesto es a asumir como míos errores de bulto cometidos por los irresponsables que detentan el poder en todos los países del mundo, sean cuales sean sus credos políticos y/o religiosos, y que además se ayudan de una judicatura servil, unos cuerpos y fuerzas de seguridad represivos y teledirigidos, y unos medios de comunicación propios para la difusión de su idoneidad y buen hacer.

No, yo no me considero responsable de las actuaciones cometidas por estos precursores del orden social, económico y político establecido que utiliza el hambre, la energía de las personas, su libertad y sus ilusiones en beneficio propio, y crea mundos y destroza mundos a conveniencia de los que sacará el máximo beneficio posible, utilizando, si es preciso, la corrupción, el chantaje o la extorsión.

Yo no he creado ningún agujero de ozono, ni he talado ninguna selva, ni he eliminado de un plumazo la sustitución de la energía proveniente de derivados del petróleo, centrales nucleares o grandes presas con saltos de agua que modificarán el espacio natural del lugar en que se ubiquen. Tampoco he creado leyes que benefician a las clases más favorecidas en detrimento de los trabajadores, ni he expulsado de la sanidad  a colectivos de población, ni reducido las posibilidades del desarrollo educativo de las personas mediante el cierre de colegios, institutos, eliminación de personal, etc., ni cerceno las pensiones o pagas de funcionarios.


No niego el derecho a amar como o a quien plazca en la forma en que desee, ni a desvincularme de quien me plazca; ni condeno a la indigencia a familias que pierden su trabajo o su casa, ni hago la vista gorda ante suicidios desesperados o violencia de género, ni contribuyo a la trata de blancas ni al comercio de alcohol o estupefacientes, ni a las guerras por motivos políticos o económicos, ni a las luchas de poder entre banqueros o empresarios. No contribuyo al desarrollo de la pobreza, ni al del hambre, ni al de la esclavitud. Ni soy homófobo, ni racista, ni cerceno los derechos humanos o los de los animales. No, no vuelvan a decir "el mundo que estamos dejando a nuestros hijos/nietos". No se lo consiento. Respondan ustedes, políticos de turno.

lunes, 24 de marzo de 2014

¿Recortes? ¿What recortes?



¡¡¡Y dale con los recortes!!! Todos los dirigentes europeos que salen en la televisión empiezan diciendo que España está haciendo las cosas bien cuando van, unos meses más tarde, a pedirnos más recortes; "medidas" lo llaman ellos. ¡Como si hubiéramos tenido pocos recortes! Se ve que como no los sienten en sus carnes, pues no les afectan.

En España se está recortando todo, bueno, o casi todo, y eso de momento. Se ha recortado en Sanidad, recortes que afectan a la disminución de personal, laboral preferentemente que no al sector de los directivos, o a las contrataciones de grandes partidas a precio astronómico con las grandes corporaciones farmacéuticas. Se ha recortado cerrando ambulatorios y centros de salud, hospitales y servicios de urgencias, numerosos medicamentos retirados de la financiación pública, o han crecido las listas de espera, entre otros recortes.

Se ha recortado en Educación, aunque también ha sido en el tema de las contrataciones, que se han minimizado, o en el personal laboral: bedeles, administrativos, limpiadoras, ... y no se ha recortado en los precios abusivos que pagan las administraciones a las grandes empresas editoriales que se reparten el pastel del negocio de los libros de texto, o los suministros de material, mobiliario o material informático, por ejemplo. En este sector se ha recortado también en becas, cierre de bibliotecas, subida de tasas, precios de las guarderías, ratio más alto de alumno por clase, etc.

Otro sector que ha sufrido el tijeretazo es el de los Servicios Públicos, y así han habido recortes en transportes, disminuyendo los servicios rurales de recogida de alumnos en pueblos pequeños para asistir a colegios ubicados en cabeceras de comarca, cierre de líneas ferroviarias regionales de media distancia, reducciones salariales a funcionarios con eliminación de pagas, reducción de salarios y horarios de servicio en el Metro de Madrid, ...

Ha habido recortes en Energías Renovables y en Investigación y Desarrollo, con un amplio recorte en los presupuestos generales del Estado, reducción de presupuestos en programas de investigación, disminución de los contratos post-doctorales Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, e incluso se produce la disminución en la tasa de reposición de científicos.

En Ayudas Sociales los ha habido, y grandes, pero sobre todo en los apartados referentes a la Ley de la Dependencia.

Triste. En España se ha preferido recortar en vez de compensar la falta de ingresos con la recaudación a las grandes fortunas, como hizo Francia. En España todavía se pueden constituir grandes capitales en Sicavs y pagar impuestos al tipo impositivo del 1%. Vergonzoso.

Y digo yo: ¿Si se ha recortado tanto, porqué se ha disparado el déficit público? Está casi en el 100% del PIB... y subiendo. Donde no he notado los recortes es en los sueldos de los políticos ni en los requisitos para su jubilación y el importe de sus pensiones.

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Es esta la España de las autonomías que queremos?



En noviembre de 2011 escribí en este mismo blog criticando la guerra entre comunidades autónomas por cuestiones sanitarias en las que siempre el perdedor era el paciente. Si entonces critiqué que el gobierno de La Rioja se negara a prestar atención sanitaria a ciudadanos vascos y navarros, e incluso se negara a proporcionar una ambulancia que llevara a un hospital de Guipuzcoa a una ciudadana vasca de Oyón (Álava), hoy me veo obligado a retomar el tema.

Ahora es el gobierno vasco el que se ha negado, pese a haber convenio por cercanía entre el hospital de Txagorritxu de Vitoria con La Puebla de Arganzón (Burgos), donde la pequeña vivía, a proporcionar una ambulancia que la trasladase de urgencias nuevamente al hospital, donde horas antes le habían dado el alta.


Anne, de 3 años, ha muerto a causa de una enfermedad, sí, pero de la que pudo haber salido con bien de actuar con rapidez, y no con hipocresía, la Consejería de Sanidad vasca y su 112.


lunes, 17 de marzo de 2014

Que no se mueran


Son tenaces, sensibles, solidarios y, desde el inicio de esta maldita crisis que amenaza con llevarnos a todos por delante, reivindicativos. Sirven lo mismo para un roto que para un descosido. Atienden tanto a hij@s como a niet@s, casi sin pensar en ellos mismos. Son como gallinas cluecas que protegen bajo sus alas a su castigada familia, como si ellos no hubieran sido víctimas durante 40 años de un castigo divino que les obligó a ganarse el pan con el sudor de su frente y ahora, llegado el momento del descanso, no permiten que su familia se descomponga y han añadido a sus vidas otra preocupación.

Sus miserables en muchos casos, pensiones, apenas si dan para que todos se mantengan, pero no están dispuestos a claudicar. Han cogido sus pancartas y se han lanzado a la calle a proteger sus derechos y los de los suyos. Durante un tiempo llenaron los telediarios y los periódicos, nacionales e internacionales, pero la implacable ley de la vida va a jugar en su contra. El tiempo, ese enemigo inexorable para todos, acabará por deshacer sus vidas y las de los suyos.

Aguantad, no os muráis o los vuestros quedarán desamparados. Aunque los médicos y los hospitales estén ralentizando o reduciendo la atención sanitaria, vosotros protegeos, cuidaros, abrigaos bien, no enferméis, los vuestros os lo agradecerán. Sin vosotros están perdidos. Os quiero, yayoflautas