jueves, 1 de enero de 2015

¿MÁS DE LO MISMO?

Susana Díaz: "No es tiempo de egoísmos ni de intereses partidistas"

La presidenta andaluza reconoce en su mensaje de Año Nuevo que la corrupción es un "cáncer letal para la confianza de los ciudadanos en sus instituciones". "Sé que no es tiempo ya ni de promesas, ni casi de palabras, sino de hechos", apunta


¿O votar a gente así que también ha gobernado muchos años siendo correa de partido y con pocas medidas eficaces? Pienso que en esta coctelera en la que se ha convertido España hace falta un barman joven y con ganas de agitar, que airee las medidas que la calle pide pero que también las lleve a la práctica, que las plasme en forma de ley y haga y deshaga la mayoría (ya sabemos que no se podrá con todas) de medidas que han llevado al ciudadano de la calle a ser infinitamente más pobre e insignificante, y al rico mucho más rico y poderoso. Es una cuestión de confianza, lo sé, pero una confianza con un margen de 4 años y no de 36 como llevamos hasta ahora, esperando que los políticos bajen de su pedestal y escuchen y gobiernen con sentido de justicia, solidaridad y proporcionalidad

MIEDO A LA COLETA


Botella comienza el año ordenando cinco desahucios

La Empresa Municipal de Vivienda y Suelo demanda por impago a cinco familias, todas ellas con graves problemas económicos. El primer desahucio se ejecutará el 12 de enero

¿Tanto miedo le tenemos a "una coleta" que vamos a seguir votando gente así? ¿Pero hemos olvidados sus medidas sociales (recortes y congelaciones de sueldos, pensiones, dependencia, medicamentos...), económicas (ayudas a la banca), laborales (ley de la reforma laboral también llamada "de barra libre para despedir"), educativas (no reemplazo de jubilaciones y no contratación, becas, eliminación de ayudas a libros, ....), investigación (recortes en programas y sueldos que han provocado la huida de investigadores jóvenes), judiciales (tasas y politización del poder judicial, expulsión de jueces con talante investigador y esclarecedor, ....), y un larguísimo etcétera que os aburriría"?

DESDE MI AZOTEA



No sé si tengo suerte o no, pero mi apartamento está en una azotea, en una terraza comunal de una urbanización. Eso a veces es malo, porque está al azote de los aires fríos de la cercana Sierra Nevada, pero tiene la ventaja, además de permanecer mi observatorio alejado de miradas indiscretas, de estar más cercano al anochecer, de permitir contemplar desde más cerca que muchos cómo el cielo se va llenando de estrellas brillantes y la Luna lucha por aparecer hermosa después de una larga pelea de más de 10 horas con el Sol.
En mi azotea por las mañanas aparece antes el Sol juvenil queriendo ganarle espacio a su vencedora, y de su movimiento para desperezarse me beneficio yo, que recibo sus tenues efluvios cálidos. A pesar de mi amor por este ardiente astro, me pasaré la mayor parte del día con lentes ahumadas para controlar un poco la fotofobia que a veces me pasa factura.
En esta misma terraza he hecho unas de las fotos más bonitas de mi vida, de las más esperanzadoras y de las más deseadas; es por eso que a veces me salgo a ella a mirar la Vega, a recordarla como cuando estaba al final del objetivo de mi cámara, al final del todo, más allá aún, detrás de lo importante: los rayos de Luz.
Ahora esta terraza, aun a pesar de los cálidos rayos del sol juvenil al que me refería antes y que cuando mi mente se evade me importan un carajo, se me ha vuelto fría, húmeda, desconocida, lejana, triste y vacía.
Y es en este espacio en el que se entabla mi lucha por el futuro y la lucha por los recuerdos, porque en mi estudio no hay lugar para dos y tanto sentimiento. Es cierto que aquí empezaré a ver las primeras señales del renacimiento del Rey Lorenzo el Caluroso, pero no quiero olvidar que fue por esa época en la que empezó el mío propio, "El año de la Luz", el año en el que volví a ser joven aunque solamente fuera por 9 meses