jueves, 31 de mayo de 2012

El enigma del Déficit del Estado



Ya nos extrañaba a mí y a la Unión Europea (el burro siempre por delante) que el bueno de Mariano Rajoy nos engañara (él, que nunca lo hace) en cuanto a la finalidad con la que España rectificaba el índice de déficit público incrementándolo desde el 6% previsto hasta el 8,51% real a final de año. Para nosotros que lo hacía para después, cuando el nuevo Gobierno entrante lo redujera, su labor fuera más vistosa, pero no; al final resulta que la institución y yo éramos muy malpensados y los motivos han sido otros: la mala previsión y el ocultamiento de datos económicos (facturas y deudas escondidas en un cajón) del Ejecutivo de Zapatero.

Lo más gracioso es que este mismo engaño con el déficit se ha vuelto en contra del Gobierno, y a los objetivos previstos para 31 de diciembre de 2011 y pactados con Bruselas de un déficit del 6% para todo el conjunto de la Nación, ha habido que sumar los datos ocultos por parte de las CCAA y que han hecho que el cálculo del déficit real para el conjunto del Estado sea del 8,51€, en el que Castilla la Mancha, Extremadura, Murcia, Cantabria, Baleares, Cataluña, Valencia, Asturias, Andalucía, ... por este orden, encabezan la lista de mayor porcentaje de desviación de su déficit respecto al previsto. En esta lista Castilla y León tiene un papel intermedio y Madrid el más cercano al porcentaje ideal.

Pero hete aquí que recientemente ha habido que modificar el porcentaje de deuda pública español elevándolo hasta el 8,91% del PIB por la "ocultación" de datos y facturas de, principalmente, las comunidades de Madrid, Valencia y Castilla y León. Madrid sube de un 1,13% casi virginal a un 2,2%, Valencia del 3,68% al 4,5%, y Castilla y León del 2,35% al 2,59%, unos 3.000 millones de euros de nada.

Montoro dice que "nosotros no hemos venido aquí a señalar a nadie, todos somos responsables", cuando se refiere a las Comunidades Autónomas dado que las que más se han desviado del objetivo de déficit son, en su mayoría, las gobernadas por el PP y tendrá datos de primera mano, pero no ceja en sus críticas al anterior Ejecutivo si hay que buscar un responsable: "hay que mirar hacia los que estaban en esta casa en 2011". ¡Qué cara más dura que tiene! Los engaños con el déficit total del Estado gracias al ocultamiento de "sus" Comunidades Autónomas llevan ahora a que las Agencias de Calificación no se fíen de España y lo paguemos con una Prima de Riesgo tan alta que se comerá el poco margen de maniobra del Estado.




miércoles, 30 de mayo de 2012

La carta


De junio del año 1980, junto a una montaña hoy extranjera, viene el eco de una carta de añoranza; hoy, 32 años después, es sólo un recuerdo





He doblado tu carta con el mismo gesto de tantas veces
y al mirar al monte recordé tu historia.
De tanto rememorarte acabé conociéndote mejor en la distancia
que cuando estuviste entre mis brazos.
La ausencia realizó el milagro
y nuestra imaginación hizo el resto.
Pudo haber sido una foto tuya o el deseo,
pero ansiosamente recorrí tus lineas imaginarias
y fue más fuerte mi ansia
de lo que pudieran ser mi valor y mi paciencia.

Hoy he doblado tu carta con el mismo gesto
que tantas veces y me sentí poeta.
Los versos que te he escrito
y los que pudieron haber sido míos
tuvieron que luchar contra la doblez y la mentira
para que pudiera sentirte más completa,
más cercana y más mía,
y fue de tu vientre el mejor regalo a cambio.

Hubiera podido ser una carta que no acabara
o un poco de tu aliento encerrado en un sobre,
pero fue lo mismo. La montaña me evocó
tu historia en la que se conjugaron dolor y miedo.
Y acabé cerrándola, con el mismo gesto
con que se cierra un libro una vez leído o con que se guarda
un cuadro sobre el arcón de un cuarto trastero,
para no leerla, para olvidarla,
hasta que otra carta, otro gesto, otra montaña
y, porqué no, otro escape de mi imaginación haga el resto.

Damián Jiménez Cuesta. Junio, 1980