jueves, 24 de noviembre de 2011

Eta, el Colectivo de Presos y el Fin del Terrorismo



Que no podíamos creer en la palabra de Eta era algo que ya sabíamos; y lo comprobamos dolorosamente cuando patearon la tregua por el atentado de la T-4 en Madrid, aunque quizás pensábamos que el colectivo de presos EPPK había madurado, que pedía el fin de la lucha armada y la desaparición del grupo terrorista para dar vía libre a la opción política como medio para expresarse y tratar de alcanzar sus objetivos. La mayoría de sus componentes se habían adscrito al acuerdo de Guernika en el que se abogaba por la vía exclusivamente política y el abandono de la actividad armada.

Pero no, el EPPK no quiere que los miembros de Eta encarcelados firmen de forma individual un documento condenando la violencia, pidiendo perdón a las víctimas y asumiendo las reparaciones económicas a las que también fueron condenados. El Colectivo quiere negociar de forma conjunta el acercamiento de presos a Euskadi y el acceso al tercer grado para presentarlo como un triunfo en la guerra entre terroristas y el Estado español. A Yoyes le costó la vida, a "la tigresa" algo menos, la expulsión. Ahora Idoia Mendizábal dice sentirse orgullosa de su pertenencia a Eta.

No, definitivamente el final de la banda terrorista parece estar muy lejos y todo tiene la apariencia de una estrategia para acercar a los presos a Euskadi y conseguir para ellos el tercer grado, cuando no la amnistía, pero nada parece indicar que vayan a disolverse, entregar las armas y acatar la constitución.

No hay comentarios:

Publicar un comentario